En estos tiempos difíciles, marcados por la modernidad, las ideologías y tantas dudas existenciales, el creyente intenta equilibrar los desafíos contemporáneos con la Palabra de Dios.
¿Cómo Job pudo formular razonamientos tan profundos sin haber ley?
La respuesta es sencilla y, a la vez, maravillosa: en el temor de Dios está la sabiduría.
Porque en la persona, según su condición, lo que está en sus ojos y en sus manos, está el ser y el hacer.
“He aquí que el temor del Señor es la sabiduría,
y el apartarse del mal es la inteligencia.”
(Job 28:28)
Gracia y paz en Cristo Jesús